En el cine, todo comienza con una decisión invisible:
qué historia contar y cómo contarla. Antes de cámaras, actores o locaciones, existe una arquitectura silenciosa que sostiene cada escena, cada giro y cada emoción. Es el
guion. Y aunque muchas veces pasa desapercibido para el público, es uno de los elementos más determinantes en la fuerza de una obra audiovisual.
En los últimos años, la conversación sobre guion ha ganado mayor protagonismo en la industria. Plataformas de streaming, nuevas narrativas híbridas y audiencias cada vez más exigentes han puesto en evidencia algo que los guionistas saben desde siempre: una buena idea no es suficiente si no está bien estructurada. Conceptos como conflicto, ritmo, punto de giro o arco de personaje han dejado de ser tecnicismos académicos para convertirse en herramientas esenciales para cualquier persona interesada en contar historias.
Pero, ¿cómo se aprende realmente a escribir un guion? Más allá de fórmulas, el proceso implica desarrollar una mirada propia, entender el funcionamiento del drama y, sobre todo, escribir. Es en esa práctica constante donde las ideas empiezan a tomar forma y a encontrar su verdadera potencia narrativa.
Con esta premisa, la
Escuela deleFOCO abre un espacio de formación enfocado en la escritura de guion para cine y audiovisuales, concebido más como una tutoría que como un curso tradicional. A lo largo de varias sesiones, las personas participantes trabajarán sobre ejercicios prácticos y, paralelamente, desarrollarán una idea propia que evolucionará conforme avanzan los contenidos.
El programa aborda desde los principios fundamentales de la dramaturgia, donde el conflicto se entiende como motor de toda historia, hasta la construcción de personajes complejos y el dominio de la estructura narrativa. También se profundiza en el ritmo, la dosificación de la información y el uso del formato profesional del guion como herramienta dentro del proceso de producción.
Uno de los enfoques más interesantes del taller es su aproximación al guion como un “mecanismo de relojería”: una estructura donde cada elemento cumple una función precisa. Bajo esta lógica, no se trata solo de tener escenas memorables, sino de lograr que cada parte se articule en función de un todo coherente y efectivo. Como suele decirse en el oficio, un conjunto de momentos brillantes no necesariamente construye una gran historia.
El espacio será impartido por
Catalina Murillo, guionista y escritora costarricense con una amplia trayectoria internacional. Formada en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, en Cuba, ha desarrollado su carrera entre América Latina y Europa, particularmente en Madrid, donde ha trabajado en televisión, cine y formación. Su experiencia como autora, con ocho libros publicados y reconocimientos como el Premio Nacional de Novela, se complementa con una vocación clara: acompañar procesos creativos.
Más que ofrecer respuestas cerradas, el taller propone un diálogo constante entre participantes y facilitadora, donde cada proyecto encuentra su propio camino. La premisa es clara: no hay una única manera de escribir, pero sí herramientas que permiten que una historia funcione mejor.
En un momento en que la producción audiovisual en Costa Rica y la región continúa creciendo, espacios como este buscan fortalecer una etapa clave del proceso creativo: la escritura. Porque, al final, toda imagen que llega a pantalla fue primero una idea… y luego, una palabra escrita.
Puede inscribirse a este taller
aquí.