Desde el 26 de marzo en cines: Las notas sentimentales de la memoria, el retrato íntimo del Pibe Hine
A partir del 26 de marzo, los cines de Costa Rica reciben el estreno del documental Las notas sentimentales de la memoria, ópera prima de la cineasta costarricense Ana Lucía Jiménez Hine. La película construye un retrato íntimo y evocador de Vernor “Pibe” Hine, el mítico pianista limonense cuya vida transitó entre la genialidad musical y una profunda vulnerabilidad humana.
Cuando cae el telón y el piano calla, quedan las notas que sobreviven en la memoria. Jazz, bolero, música sinfónica y las voces de sus seres queridos dan forma a esta obra que honra el espíritu provocador e improvisador del Pibe, a través de un collage de memorias narradas, música original y material fílmico inédito.
Un artista que vivió entre la leyenda y la realidad
El documental parte de una imagen contundente: un hombre aparece muerto en una calle de San José. Su cédula dice: “Artista”. Es el Pibe Hine, pianista virtuoso que dejó huella en piano bars de Nueva Orleans, Ciudad de México, Panamá y Costa Rica.
“Donde hubiera un piano, ahí estaba el Pibe Hine tocando”. Así inicia la sinopsis de esta producción que, años atrás, se conocía en etapa de desarrollo simplemente como El Pibe Hine. La película reconstruye su vida a partir de testimonios en off de amistades y familiares, fotografías de álbumes personales, recortes de prensa, boletos de conciertos y discos de colección, muchos de ellos rescatados gracias a la colaboración de allegados y gestores culturales.
Nacido en Limón en 1938 y fallecido a los 53 años, Hine alcanzó un altísimo nivel técnico y creativo en un pianismo moderno y jazzístico que no siempre fue legitimado por la academia de su tiempo. Sin embargo, su legado —registrado en decenas de discos y en la memoria colectiva— hoy es reconocido como parte fundamental del patrimonio musical costarricense.
Un proceso de memoria y rescate
El proyecto tuvo un impulso decisivo en 2015, cuando resultó ganador del Fondo El Fauno del Centro Costarricense de Producción Cinematográfica, institución adscrita al Ministerio de Cultura y Juventud.
Uno de los grandes desafíos fue la escasez de archivo histórico audiovisual. Muchas grabaciones televisivas fueron reutilizadas y no existen copias digitales de diverso material. Esta limitación, lejos de frenar el proyecto, definió su estilo: una narrativa sensorial apoyada en fotografías familiares, grabaciones musicales originales y fragmentos fílmicos digitalizados entre las décadas de 1940 y 1990, que sitúan la historia en el contexto de una ciudad cambiante.
La propia directora ha descrito el proceso como un camino de casi ocho años de dedicación, atravesado también por su experiencia personal y su vínculo familiar con el músico. El resultado es una película que no solo reconstruye la figura pública del artista, sino que se adentra en el hombre detrás del piano: el hermano, el tío, el amigo, el ser humano complejo y entrañable.
Una ópera prima con sello autoral
Formada en la EICTV (Escuela Internacional de Cine y Televisión) en Cuba y graduada en Cine por la Universidad Veritas, Ana Lucía Jiménez Hine ha desarrollado una trayectoria en dirección de fotografía, dirección y producción ejecutiva en largometrajes, cortometrajes y proyectos experimentales. Es fundadora de Filamento Films, productora dedicada al desarrollo de obras cinematográficas con sello autoral.
Con Las notas sentimentales de la memoria, Jiménez entrega una obra profundamente personal que dialoga con la memoria colectiva del país y con la necesidad de preservar su patrimonio cultural.
Desde el 26 de marzo, el público podrá descubrir en la gran pantalla esta historia que oscila entre la luz del escenario y la soledad del silencio, y que devuelve al Pibe Hine al lugar que siempre le perteneció: el de la música viva en la memoria.